Con el fin de semana, recibimos las visitas de familiares y amigos y se nos plantea la eterna pregunta, ¿qué hago de menú?
Deseadas o no, las visitas son un clásico de todos los hogares y su llegada supone poner en marcha todo un alarde imaginativo y gastronómico. En muchos casos, nuestro empeño por quedar bien está limitado por el tiempo del que disponemos o nuestras habilidades culinarias que, en ocasiones, no van más allá de abrir una bolsa de patatas fritas y una lata de berberechos. Por eso, te ofrecemos algunas recetas fáciles y rápidas que te permitirán quedar como un buen anfitrión o anfitriona sin necesidad de pasar todo el día en la cocina. Eso sí, elige a quién se las ofreces porque, seguro, querrán repetir.