Superado el periodo de lactancia, es hora de afrontar un nuevo reto: incorporar alimentos sólidos a su dieta. Pero, ¿qué hacer si tu hijo rechaza este cambio?
Miedo a lo desconocido, rechazo a lo nuevo. Así se define la neofobia, un trastorno que, aplicado a los menores, puede traer consigo graves problemas en su salud. Porque probar alimentos distintos es esencial para su correcto desarrollo físico e, incluso, psicológico, y la aparición de la inapetencia supone todo un reto para padres y educadores. Detectar el problema no es complicado pero sí ponerle freno. Te damos todas las claves.
-Insistir pero no forzar. Cuando obligamos a un niño a comer un alimento nuevo por la fuerza, hacemos, inconscientemente, que su rechazo por la comida aumente. Entenderá nuestra insistencia como un castigo y, de este modo, reforzará su actitud negativa. Además, si asocia una comida a un episodio traumático (como vomitar), haremos que la aborrezca sistemáticamente.
-Los cambios, de forma paulatina. No pretendas que tu hijo pruebe todos los alimentos que le ofrezcas a la vez. Es lógico que en un principio oponga resistencia y, por eso, debes introducirle los cambios muy poco a poco y sin atosigarle. De esta manera, asimilará mejor y de un modo más natural las nuevas incorporaciones a su alimentación.
-Potencia su curiosidad. Los sabores que desconoce serán siempre una incógnita para él si no haces que aumente su deseo por probarlos. Una buena forma de conseguirlo es contándole historias sobre los alimentos, por ejemplo, relacionándolos con cuentos infantiles.
-Aumenta el atractivo de tus recetas. No es lo mismo un plato rebosando judías verdes que seis trozos adornando la cara de un payaso. Prueba a desarrollar tu creatividad y a estimular sus sentidos con presentaciones divertidas y en pocas cantidades que incorporen nuevas texturas.
-Los avances te ayudan. Para los más pequeños, existen unas pequeñas mallas con agarrador (a modo de chupete) que permiten introducir los alimentos sin que el niño los ingiera por completo. De este modo, saborea el producto sin peligro a que se atragante y va, poco a poco, familiarizándose con los nuevos sabores.
-La cocina puede ser divertida. Despierta su gusto por cocinar de manera divertida siguiendo algunos de los consejos que ya os propusimos desde Parasaber.
-Y, sobre todo, no declines en tu empeño por hacer que tu hijo mantenga una dieta variada y equilibrada. Puede que tardes tiempo en conseguirlo pero, sin duda, tu constancia será la mejor inversión para su salud.
-Los cambios, de forma paulatina. No pretendas que tu hijo pruebe todos los alimentos que le ofrezcas a la vez. Es lógico que en un principio oponga resistencia y, por eso, debes introducirle los cambios muy poco a poco y sin atosigarle. De esta manera, asimilará mejor y de un modo más natural las nuevas incorporaciones a su alimentación.
-Potencia su curiosidad. Los sabores que desconoce serán siempre una incógnita para él si no haces que aumente su deseo por probarlos. Una buena forma de conseguirlo es contándole historias sobre los alimentos, por ejemplo, relacionándolos con cuentos infantiles.
-Aumenta el atractivo de tus recetas. No es lo mismo un plato rebosando judías verdes que seis trozos adornando la cara de un payaso. Prueba a desarrollar tu creatividad y a estimular sus sentidos con presentaciones divertidas y en pocas cantidades que incorporen nuevas texturas.
-Los avances te ayudan. Para los más pequeños, existen unas pequeñas mallas con agarrador (a modo de chupete) que permiten introducir los alimentos sin que el niño los ingiera por completo. De este modo, saborea el producto sin peligro a que se atragante y va, poco a poco, familiarizándose con los nuevos sabores.
-La cocina puede ser divertida. Despierta su gusto por cocinar de manera divertida siguiendo algunos de los consejos que ya os propusimos desde Parasaber.
-Y, sobre todo, no declines en tu empeño por hacer que tu hijo mantenga una dieta variada y equilibrada. Puede que tardes tiempo en conseguirlo pero, sin duda, tu constancia será la mejor inversión para su salud.

0 comentarios:
Publicar un comentario